Consejos para viajar con el coche

Con el paso del tiempo y en los años que estamos, está claro que viajar en coche se ha convertido en una de las opciones más económicas para los más inquietos y sobretodo, para los que no quieren viajar muy lejos. Porque a la hora de viajar en la propia península ibérica o en un trayecto inferior a los 800 o 900 kilómetros, el coche suele ser la opción preferida para muchos.

Los beneficios respecto a viajar en avión o en tren son más altos si tenemos en cuenta que sobretodo en trayectos medianamente largos -no más de 500 kilómetros- no suele salir rentable el avión, billetes de tren o autobús. Además que para familias, parejas o incluso solo, suele ser mucho más cómodo y garantiza más intimidad y control sobre el viaje. ¿A quién no le gusta parar exactamente donde quiera, cuando toma un viaje de placer? ¿Quién no quiere visitar un pueblo concreto cuando por ejemplo, viaja desde Almería hasta Ciudad Real, o León?

Para todos los aventureros que quieren viajar en coche, hoy te traemos unos cortos y sencillos consejos para que los tengas a mano, y hagas tu viaje en coche lo más seguro y cómodo posible.

  • Si viajas en cualquier estación que no sea verano, lleva siempre mantas en función de los pasajeros que del coche. Por ejemplo, si viajas en pareja, lleva en el coche dos mantas lo suficientemente grandes como para taparte completamente en caso de que por cualquier circunstancia, tengas que dormir en el coche. A finales de otoño, pleno invierno o vísperas de primavera puedes encontrarte con climatología adversa en prácticamente cualquier parte de España, incluyendo lluvias que cortan carreteras en Andalucía, como intensas nevadas en el norte. ¿Qué quiere decir esto? Nunca sabes cuándo puedes quedarte parado en el coche durante varias horas por una tercera causa, y si esto pasa y tienes que dormir en él, debes estar muy bien resguardado.
  • Si no dispones de asistencia en carretera, lleva siempre un gato hidráulico, una rueda de repuesto homologada para tu coche y por supuesto la llave de rueda correspondiente. Da igual que tengas neumáticos nuevos o recién cambiados, en cualquier momento tu coche puede sufrir un pinchazo y si esto ocurre, a menos que tu seguro tenga servicio de grúa y asistencia, te tocará cambiar la rueda correspondiente si quieres avanzar en tu viaje. Si es invierno, no olvides guardar las cadenas en el maletero o el correspondiente spray.
  • Comprueba todos los líquidos del coche, especialmente el del limpiaparabrisas. Si tu coche ha pasado la revisión correspondiente hace poco lo normal es que sólo tengas que revisar los niveles de aceite y refrigerante eventualmente. Lo que sí debes tener siempre al día es el líquido limpiaparabrisas, ya que en caso de encontrarte con una lluvia repentina, niebla, o suciedad en el cristal, necesitarás limpiar el cristal del coche, y si tienes el depósito correspondiente vacío, puedes pasarlo muy mal. En caso de que tengas un coche antiguo, es recomendable llevar también garrafas de aceite y refrigerante, en caso de que tengas que rellenar alguno de los depósitos. Suelen ser garrafas pequeñas de cinco litros como máximo, y casi no ocupan espacio… mientras que pueden salvarte de una buena.
  • Guarda un extintor revisado. Puede parecer una tontería, pero es un aspecto muy importante que lamentablemente pasa muy desapercibido. En trayectos largos, sobretodo en el verano, el coche se ve sometido a altas temperaturas y en caso de entrar en puntos importantes como el Puente del Quinto Centenario de Sevilla, al estar el aire tan caliente en caso de no estar la mecánica al día puede subir demasiado la temperatura y en el peor de los casos, causar un fuego repentino. Esto ha ocurrido en este mismo puente durante más de un verano, y los que no llevaban un extintor acabaron con el coche calcinado por completo. Mejor prevenir, ¿no crees?

Estos son sólo algunos de los consejos que nosotros te recomendamos. Si vamos a realizar un viaje largo y durante varios días, merece el esfuerzo ir prevenido y evitar ciertas situaciones adversas que, cuando las vives por ti mismo, te das cuenta de que es peor de lo que parece.